Cineforum: “Carbón/Camaradería (Kameradschaft)” de Georg W. Pabst

Georg W. Pabst es uno de los directores más importantes de la historia, un verdadero maestro de maestros, pionero tanto en el cine psicológico como en el cine social, su influencia es fundamental, aunque pocas veces es reconocida o asumida. A finales de los años 20 y principio de los 30 era uno de los directores más reconocidos del mundo. Hoy en día sólo es recordado por unos pocos, pero el talento, la creatividad, el atrevimiento, el arte y el compromiso de sus obras sigue estando en sus mejores películas, como en Carbón, también conocida como Camaradería, o como La Tragedia de la Mina, un potente docudrama social y político sobre la camaradería de los trabajadores y la ceguera de los estados (nacionalismos). Tiene un 7,5 en imdb y en filmaffinity.

la-tragedie-de-la-mine-affiche_483202_3114

Este martes 13 de diciembre a las 20:15 en Cinefòrum Roig reivindicaremos a uno de los grandes pioneros del cine social:  CARBÓN/CAMARADERIA (Kameradschaft) de Georg W. Pabst (1931). En el Ateneu Roig (Carrer Torrent d’en Vidalet, 32-34 (Barcelona), cuesta 2 euros para socios de Ateneu Roig y 3 euros para los no socios, y consta de ficha de película, presentación, visionado y debate, programado y moderado por Raúl Ruiz Serna.

Sinopsis: La Alsacia es una rica zona minera divida en dos por la frontera entre dos países que se odian por numerosas guerras: Francia y Alemania. Hasta que un terrible accidente ocurre en las minas francesas.

kameradschaft_foto

Si algo me sorprende de la cinefilia es su mala memoria, directores que tuvieron gran prestigio, tanto de público como de crítica, que trabajaron con algunos de los mejores, cuyas innovaciones fueron fundamentales para el avance del séptimo arte, que descubrieron estrellas que hoy siguen siendo mitos, que avanzaron temas que fueron de gran influencia en cineastas hoy muy admirados,… y que a pesar de todo eso, hoy sus nombres solo son recordado por unos pocos, que los siguen encumbrando, pero que sigue siendo una minoría en comparación con la admiración que producen otros contemporáneos suyos hoy mucho más recordados. Un claro ejemplo es G. W. Pabst, que no es que esté del todo olvidado, algunas de sus películas (pocas) se pueden encontrar en DVD o en vídeo, pero creo que la mayoría no conocerá su nombre, o le sonará de algo, seguramente porque cuando ha leído algo de un cineasta que admira ha salido su nombre como influencia, pero lo cierto es que Pabst en sus años de mayor actividad alcanzó una gran fama, y sobretodo un gran prestigio, fue un grande del cine alemán mudo y de principios del sonoro, su prestigio era tal que igualaba a Murnau e incluso superaba a Lang. Realizó numerosas películas muy interesantes, jugando con la técnica, la fotografía, la iluminación, destacando como un maestro en la dirección de actores y en la ambientación, suyas son algunas de los primeros dramas psicológicos y sociales del cine, y además ha envejecido por lo general mejor que muchos de sus contemporáneos, porque su cine era intelectualmente muy superior a la media, y tenía un sentido de la fascinación (del erotismo y la sensualidad), una capacidad para el retrato social que entonces impresionaba por su crudo realismo y una capacidad para reflejar la psique y las contradicciones del ser humano.

filmquiz1328_6

Algunas de sus películas más recordadas son: “Bajo la Máscara del Placer” (1925), que fue quizás la película más representativa de la terrible crisis económica durante la República de Weimar; “Misterios de un Alma” (1926), una de las primeras películas psicológicas; “La Caja de Pandora (Lulú)” (1928) y “Tres Páginas de un Diario” (1929), las dos con la norteamericana Louise Brooks, de una sensualidad y contenido erotismo que aun hoy son míticos; o “El Amor de Jeanne Ney” (1927) o “Crisis” (1928), en los que sigue adentrándose en la psicológia femenina con personajes más o menos liberados (en realidad la posición de la mujer en estas películas, incluidas las de Louise Brooks, pueden parecer machistas y sobretodo moralistas, pero en aquellos años fueron provocativas justamente por su modernidad y su falta de prejuicios). Se adaptó rapidamente al sonoro con grandes películas, como “Cuatro de Infantería (Westfront 1918)” (1930), una de las primeras y más influyentes películas anti-bélicas; “La comedia de la vida (La ópera de cuatro cuartos)” (1931), critica social basada en la obra de Bertolt Brecht y con música de Kurt Weill; Con el ascenso de los nazis se queda en Francia donde realiza películas como “Don Quijote” (1933), la comedia costumbrista “De Arriba a Abajo” (1933), o películas de espías como “Salónica, Nido de Espías” (1937) o “El drama de Shangai” (1938). Con la invasión nazi a Francia, realiza algunas películas para el régimen, a pesar de que en su carrera destacan películas con fuertes convicciones izquierdistas, la mayoría prohibidas por el gobierno nazi, destacan películas como “Los Comediantes” (1941) y “Paracelsus” (1943), que sin ser estrictamente propaganda nazi, cambiaba su mensaje izquierdista anticapitalista, por un mensaje de necesidad de modernización, que no incomodaba al régimen, contento porque un cineasta de prestigio, y no sospechoso de ser nazi, trabajara para ellos. El resto de su carrera es irregular, y trabaja en varios países, algo a lo que ya estaba acostumbrado, son películas con menos medios y quizás también menos inspiración, pero también muy interesantes, como “El Proceso” (1948) en Austria basándose en el famoso relato de Franz Kafka; en Italia realiza el interesante drama “La Conciencia Acusa” (1953), sobre los remordimientos y el sentido de la culpa, no sé si influenciado por su relación temporal con los nazis; y finalmente de vuelta a Alemania (RFA) realizó un par de películas sobre Hitler que sin estar a la altura de sus mejores trabajos tienen bastante interés: “Sucedió el 20 de Julio” (1955), sobre el atentado fallido contra Hitler, y “El Último Acto” (1955), basada en los últimos días de vida de Hitler, en cuyo guión colaboró nada más que Erich Maria Remarque.

filmquiz1328_7

En “Carbón” tenemos a Pabst en su mejor momento, cuando realiza sus películas más personales, críticas y atrevidas, como azote izquierdista y cineasta de gran prestigio. Es una película muy comprometida y que da un mensaje claro y poderoso, y claramente pro-obrero. A pesar de que se nota las limitaciones del sonido de 1931, es muy rica en ideas creativas sonoras, y visualmente es todo un ejemplo del talento de Pabst y del director de fotografía, el gran Fritz Arno Wagner, que trabajó en algunas de las mejores películas del expresionismo alemán. Pabst como cineasta era una interesante mezcla entre algunos preceptos del cine soviético (la carga social, crítica y política de las películas, el uso de un montaje dialéctico o tendencia a los argumentos corales), del cine alemán expresionista (su dominio técnico, su recreación de ambientes sórdidos, la fuerte carga psicológica y metafórica, el uso creativo de luces y las sombras, así como movimientos de cámara), como del mejor cine norteamericano (dominio narrativo para contar una historia compleja de forma sencilla). Muchas de estas cualidades pueden comprobarse perfectamente en “Carbón”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s